La despedida de Alec Hardy y Ellie Miller

Cómo diría la canción de Estopa, del álbum Destrangis, vuelvo a las andadas y un mes más tarde vuelvo a publicar algo. No sé cómo excusarme en esta ocasión, pero mi estado anímico-mental a veces tiene unos altibajos que no me los logro explicar, más mis obsesiones propias hacen el resto, además de mi pereza habitual.

Os preguntaréis cosas cómo ¿Por qué analizas la tercera temporada antes de la segunda habiendo escrito sobre la primera? ¿Por qué no sigues un orden lógico y tratas sobre la segunda siguiendo la línea de cómo reseñaste la primera? Cómo respuesta podría decir que la segunda temporada la vi hace bastante tiempo y se me olvidó, además de que no esperaba que hubiese una tercera temporada viendo como acabó, y me he percatado que las tres tienen la misma idea fija que empieza desde el primer episodio de la primera, dejando aparte, obviamente, la temática detectivesca de descubrir quien es el culpable detrás de los crímenes que acontecen en la serie.

No lo voy a ocultar, Broadchurch me ha parecido como serie dramática, paupérrima, y cómo whodunnit medianamente decente, con algunos buenos momentos pero otros que no me convencen. Por otro lado, la fotografía es muy bonita cuidando esas localizaciones reales donde se desarrolla la trama, con el acantilado West Bay de Dorset de fondo como el principal reclamo turístico para aquellos que les guste visitar lugares de series que le gustaron. La banda sonora es genial también, destacando mayormente en la primera temporada con los temas que puse en la anterior reseña.

Ficha técnica

Género: Drama y misterio

Creador: Chris Chibnall

Música: Ólafur Arnalds

Fotografía: Carlos Catalan

Productora: Kudos Film and Television

 

Reparto principal:

David Tennant como Alec Hardy “Caramierda”

Olivia Colman como Ellie Miller

Julie Hesmondhalgh como Trish Winterman

Charlie Higson como Ian Winterman

Chris Mason como Leo Humphries

Georgina Campbell como Katie Harford

Jim Howick como Aaron Mayford

Lenny Henry como Ed Burnett

Sarah Parish como Cath Atwood

Sebastian Armesto como Clive Lucas

SINOPSIS

Tras los sucesos de las pasadas temporadas, Broadchurch vuelve a la tranquilidad. La hija de nuestro detective, Daisy Hardy, vive con su padre en el pueblo, Ellie Miller lleva como puede a su familia tras los sucesos acontecidos en el seno de la misma y los Latimer parecen haber superado la muerte de su hijo, con Beth empezando un nuevo empleo con mucho entusiasmo, Chloe, la hija, madurando bastante, aunque Mark sigue sumido en su obsesión de buscar justicia para su hijo.

De repente, el calmado pueblo vuelve a ser perturbado por otro crimen, en este caso una violación. Thrish Winterman es la víctima, que junto a nuestro dúo de detectives, intentarán dar con la persona que hizo aquella atrocidad además de ser ayudada por ambos.

Esto dará lugar a una investigación a gran escala para encontrar a el/la culpable, que pronto se hará eco entre los habitantes del pueblo, que se sentirán impresionados del hecho y asustados de que exista un sujeto así paseándose entre sus calles.

Comienzo de la investigación

No voy a extenderme demasiado en este análisis, así que será más bien una opinión personal y poco más. Como decía, tengo sentimientos contradictorios respecto al conjunto de la serie, la cuál seguramente a muchos les habrá encantado como se ha ido llevando a cabo durante las tres temporadas por el cariño a los personajes que llevan desde el comienzo y cómo se han visto afectados tras esos sucesos en un pueblo donde el crimen estaba casi ausente, y otros estarán más de acuerdo conmigo, viendo que el drama es cómo es.

Hace unas entradas dije que no iba a sacar el ‘hacha del odio’, así que intentaré no hacerlo, pero mi descontento a esa parte es bastante elevado y… ese drama de los Latimer en esta temporada… Pobre Mark, que sufre mucho; pobre Beth, que tiene que soportar al pobre de Mark. Pobre hija, que tiene que soportarles, porque si les da una torta a ambos por su bien, pa’ que se les quite la tontería, seguramente harían dos temporadas más explicando el proceso judicial que se sigue en esos casos. La defensa del menor pero en versión adulto, o al revés, quien sabe, a lo mejor se han invertido los papeles y ellos son los niños y ella la adulta.

Ironías aparte, el caso que se nos presenta, tiene su pizca de originalidad al tratarse de una violación y no un asesinato como en los anteriores. Nuestra víctima es Trish Winterman, una mujer de 50 años, que si os soy sincero, no me esperaba cómo pudo ser el objetivo del culpable. Su recuperación a lo largo de los episodios se sintió realista, bien llevada, con ella dando pequeños pasos para superar lo que le pasó, encontrándose mejor hacia final de temporada.

Por otro lado, la parte policíaca es bastante similar a las otras temporadas. Se nos presenta una cantidad apabullante de personas potencialmente sospechosas  y tienes que tratar de ir descartando a sospechosos teniendo en cuenta las entrevistas que Hardy y Miller realizan a éstos y las posteriores interrogaciones en comisaría, aunque ya os adelanto que la sinceridad escasea en este humilde y pacífico pueblecito de la costa británica.

Los actores que aparecen en esta temporada interpretan un buen papel, sin estropear el conjunto, mostrándonos con sus expresiones, por ejemplo, si está diciendo la verdad o no, cómo de afectado se le ve respecto al suceso o cómo afrontan que venga un policía como Hardy o Miller a interrogarles. Mención especial a Charlie Higson que interpreta al torpe y despistado marido de Trish, que se alza como elemento cómico de la temporada. Y bueno, a Julie Hesmondhalgh también la destaco por su cantidad de apariciones e interpretando a un personaje tan complicado como Trish.

El trasfondo de los personajes no es que se desarrolle mucho. Lo justo para dar forma al caso, cada uno con sus razones para hacer una cosa u otra, porque dicen esto y lo otro, y demás. Aún así, sus historias son verosímiles, las puedes llegar a sentir. Una vez más destaco a los actores de esta temporada.

Los recursos narrativos para darle emoción a la trama están muy bien, pero sin innovar demasiado. Los cliffhangers finales de cada episodio te incitan a pensar para el capítulo de la siguiente semana o el siguiente que vas a ver ahora que ha acabado, con algunos giros argumentales memorables en algunos episodios si no recuerdo mal.

Y no me voy a extender demasiado más. La fotografía como he dicho está genial cómo siempre. Hacen muy bien esto de presentar las escenas, el cómo giran la cámara, en que enfocarse dependiendo de la importancia que quiere darle el propio guión, aparte de hacer un poco de reclamo turístico como había comentado antes, porque ese acantilado es maravilloso de ver y el pueblo se ve apacible para vivir.

La banda sonora sigue teniendo como exponente principal a Ólafur Arnalds, que toca el tema de cierre de cada episodio. Acompaña bien dependiendo de la situación exigida por el guión.

 

Cómo conclusión, diría que Broadchurch es una serie notable, con aspectos que llaman la curiosidad, pero no llega al ‘kokoro’ de forma fulminante porque no apuesta por nada nuevo ni ofrece un producto de una muy alta calidad. Si te gusta el género, probablemente la disfrutarás, pero no esperes que sea una obra maestra o algo así.

Saludos 🙂

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2 comentarios en “La despedida de Alec Hardy y Ellie Miller

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